Casa SM
Casa SM es la representación física de un despacho de arquitectura familiar de tercera generación. El diseño original de Juan Sordo Madaleno, en 1951, lleva el sello distintivo del modernismo mexicano —un capítulo de la historia de la arquitectura que él contribuyó a definir. La casa es hoy una transcripción del tiempo que pasa: un sitio de linaje a lo largo de casi ocho décadas, donde los valores se han establecido, adaptado y transmitido.
El punto de partida fue un fresno plantado por Malena Bringas, esposa de Juan Sordo, en 1951. Junto con la biblioteca —un espacio que ha sido central para la forma en que la familia Sordo Madaleno se reúne a lo largo de cada generación— el árbol ancla Casa SM en los valores de hospitalidad y convivencia desde los cuales irradia todo lo demás. La biblioteca se eleva como un volumen de doble altura con estantería de madera, un entrepiso que ofrece un refugio íntimo, y un techo corredizo de 11 metros que se abre para traer el cielo y el árbol directamente al interior. Los espacios públicos de la casa —comedor, salas, patios y jardín con alberca— se organizan en torno a este centro, mientras que las habitaciones privadas ocupan la periferia.
Una cubierta de celosía enmarca el fresno —hoy una reliquia familiar y símbolo continuo de crecimiento— unificando la residencia bajo un solo plano horizontal y orientando tanto los espacios sociales como los privados hacia el jardín. El dominio mexicano del concreto —desde sus posibilidades estructurales expresivas hasta su capacidad para la textura rica y la modulación— ha dado forma al legado arquitectónico del país, y la cubierta se construye directamente sobre esta herencia. Su ejecución exigió trabes con claros de más de 25 metros y voladizos de casi 15 —dimensiones que superan las capacidades convencionales del concreto reforzado, donde convergen la arquitectura, la ingeniería estructural y la pericia constructiva. La retícula de la cubierta se ajusta a las necesidades programáticas: se abre en la biblioteca para alojar el tragaluz corredizo, se aprieta en los baños para integrar instalaciones y controlar la luz, y se expande en las terrazas para proveer sombra mientras permite el paso del sol y el aire.
A través de muros acristalados y la luz filtrada de la cubierta semiabierta, el follaje se mueve con el viento y la luz solar se derrama sobre las superficies. Una paleta material contenida en el resto de la casa —superficies de roble oscuro, panelería vertical clara— permite que el paisajismo defina el hogar. Entre los espacios principales de la vivienda, una serie de patios genera transiciones graduales entre interior y exterior, público y privado —conformando junto con la cubierta una composición de equilibrio entre lleno y vacío, luz y sombra, materia y naturaleza.
La ambición aquí es la misma que en la obra cívica y comercial de mayor escala del despacho —unir rigor técnico, innovación material y una cultura de hospitalidad hecha forma. La casa no es una tipología secundaria sino un campo de pruebas: un lugar donde los valores arquitectónicos se establecen, se ponen a prueba y se transmiten.
DetallesCasa SM
Tipología
Ubicación
Cliente
Finalizado
Materiales
Créditos
Colaboradores / Asesores
Javier Sordo Madaleno, Javier Sordo Madaleno, Fernando Sordo Madaleno, Edgar Beltrán, José García, Ana Mae Arozarena, Tania Tafolla, VAMISA, SOM, VSL, Inversa, Meneses, Redic, NTX, LUA, Hugo Sánchez, Arozarena Paramo.
Imágenes
Fabián Martínez, Fotografía
Dominika Kopiarova, Fotografía
Juan Benavides, Filmografía